martes, 3 de septiembre de 2013

¡Qué cosotas!

A Eladio Esparza, periodista, escritor y hombre de confianza de Garcilaso, o sea, Raimundo García, director del 'Diario de Navarra en tiempos de Mola (y cooperante suyo), cuando la guerra del 36/39, le apodaron las hermanas de Baroja "El Odio Esparce", según he leído. Eso me hizo recordar, que suelo oír a menudo el nombre de una calle, "Eradio Esparza". ¿Será el mismo, que se cambió de nombre? No, no, que después he recordado que tal vez fuera Ezpeleta, el apellido, en cuyo caso bien podía ser Eladio el nombre.

De cualquier forma, la que tuvo aquel cargo en el PP de Gipuzkoa, María San Gil, que tan terca y lerdamente decía "no sabéis el espectáculo que damos fuera de aquí", de los terratenientes y gente rica en general, de derechas, cuando iban a matar con los escapularios puestos, los crucifijos colgando, los detentes bala... ¿de esos diría algo?

¡Qué flaco servicio le han hecho a Navarra esas gentes desalmadas e incultas! ¿Cómo se va a levantar cabeza? Y, a lo que parece, no se cansaban de acarrear la efigie del Sagrado Corazón de Jesús de un sitio a otro, para entronizarlo.

Respecto a lo que leí sobre aquella pobre niña, adolescente, pues no tenía más que 14 años, Maravillas Lamberto, de Larrága, no contentos con asesinar a su padre delante de ella, la violaron antes de asesinarla a ella también, y como colofón, el alcalde, nada menos del valle de Yanci que encontró sus restos, ya medio comidos por los perros, debió quemarlos echándoles gasolina de la trilladora, lo que parece ser que su hija lo contaba entre risas.

Yo, es que... Cuántas veces me he dicho que no habría querido nacer aquí, ni nacer, simplemente.

Así que a Maravillas, más le hubiera valido mil veces no haber venido a semejante lugar maldito.  

También hay unas gentes con un apellido que suena chusco: Requetibate; se me ocurrió que bien podía ser Requetébat, y que lo corrompieron o deformaron adrede, abrumados por sus muchas connotaciones espantosas.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario