viernes, 20 de enero de 2012

Reinos y ciudades antiguas de Mesopotamia

Ha sido curioso cuando he pedido al buscador El antiguo reino de Comagene. Lo han reivindicado, primero Turquía, después, un bloguero armenio afincado en Argentina, por fin, aunque de éste no estoy segura, los kurdos, pues he insinuado que Harran, antigua ciudad que reivindican tanto católicos, como judíos y hasta musulmanes, por haber nacido en ella Abrahán/Ibrahim, aunque yo he empezado situándola en la actual ciudad kurda de Diyarbakir. En cuanto hay connotaciones religiosas en algo, ya tiene fama por considerarlo como un valor añadido. Claro que, siendo Abraham como la séptima generación de la Humanidad, después de Adán, la cosa es para llamar la atención.En cualquier caso, en los tres portales mencionados sacaban fotos del monte Nemrod/ Nimrud con el mausoleo de Antioco I, casi en la cima de ese monte, que tiene más de 2000 metros de altura, y las efigies, enormes, con las cabezas en el suelo, de Apolo, Hércules, Antioco, el rey de Comagene (quizá el último), el águila, el león -éste debía representar a la constelación de Leo. Fue un rey de ascendencia griega (los reyes, parece que en todos los sitios son unos advenedizos extranjeros), quien denominó a los dioses de forma bilingüe. Al parecer, el tal Antioco I era un rey mago, y la cofradía a la que pertenecía, los Magos, eran conocidos y respetados, en aquella época. Serían, también buenos en astrología (¿astronomía, cuál es la diferencia, por cierto?) y, como los egipcios, veneraban las estrellas. Para éstos, Sirio/Sotis, el lucero de la mañana era su guía en muchos de sus actos. En el caso de Antíoco, parece que en la simbología que desprenden esas estatuas, estaba encaminada a atraerse la benevolencia, tanto de Zeus y otros dioses (alguna diosa, asimismo) del panteón, como de las estrellas de ese signo del Zodiaco. Tiene gracia lo del apretón de manos, que creemos tan actual. Así como ahora jerarcas de la Iglesia católica como Rouco Varela y así, parecen tener línea directa con el Altísimo, este Antíoco I ya apuntaba maneras, pues nos quiso dar a entender que estaba a partir un piñón con los dioses que aparecen con él en ese monte. En el blog de ese armenio-argentino, he leído que los Rotschild -sionistas ellos-, han contribuido o la han pagado por entero (como, según él, pagaron el extraer a Tutankamon de su tumba), los trabajos de remozamiento del mausoleo del rey Antíoco I. Es un asco, eso y el que ahora esté tan plagado de turistas, hoteles... ¡hasta se proponen (los turcos, claro) hacer una presa con las aguas del poderoso Éufrates, lo que anegará la antigua Samosata y otros puntos, por no hablar de la repercusión en el medio ambiente. Si bien es cierto que, ya en la antigüedad, pueblos tan imperialistas y crueles como los asirios, después el tan admirado Alejandro Magno (otro que, si no se llega a morir con 33 añitos, no sé cuánto hubiera conquistado) no pararon de machacar otros pueblos más pequeños o pacíficos. Mi pueblo, Nafarroa/Euskal Herria, no conquistó nada, antes bien se defendió de sus atacantes, y ¿cómo le ha ido? Así son las cosas: pueblos como los occitanos (nuestro ducado de Aquitania), tan culturalmente avanzado en su época, con sus trovadores, sus gentes puras -los cátaros- fueron masacrados por los cristianos/católicos, quienes ahí siguen tan boyantes, y que nunca han pedido perdón por sus muchas atrocidades. Cantidad de países fueron aniquilados, después de invadidos, fueron sojuzgados, ellos y nosotros, por pueblos bastante más brutales e incultos, pero codiciosos y armados (hasta de bulas y religión) Moraleja: Cuanto más infame y canalla seas, mejor te irá.  A los turcos, siguiendo con lo comentado más arriba, vaya bien que les dejó el imperio otomano, bien surtidos de tierras, quiero decir, pues algunos pueblos están bajo su férula. ¿Y por qué ha de ser así? Es odioso que, so pretexto de 'avanzar', no sólo han de cambiar las cosas, sino que la injusticia se perpetúa por los siglos de los siglos... 

Inseguridad Social

Si, claro, si me quejo de la seguridad social (me apresuro a ponerle las dos mayúsculas y, ¿qué obtengo? ¡SS!, me dirán que fomento la iniciativa privada. Pero tal como se muestran a menudo los médicos, tal carencia de sagacidad se puede detectar en ellos, así como de empatía y qué sé yo más, que dan ganas de apretar a correr y alejarse de ellos. ¿O se debe culpar al sistema, por el contrario? Y sin duda será así, en cuyo caso deberemos retroceder, al investigar a éste y concluir que, en la formación de ellos ese sistema se ha empleado a fondo, teniendo en cuenta sus carencias. Y eso, ¿dónde nos sitúa? Pues en un país de Nunca Jamás que no hay por dónde cogerlo. Oyes a los 'viejillos' quejarse, no hablemos de los 'carrément vieux'; y si ya los jóvenes están siendo hostigados como podemos ver en nuestra tierra de Euskal Herria -denominación que a tantos produce repelús-, pues ya me contarán qué nos queda. Es verdad, ayer oí decir a una vecina lo muy dolorido que está su marido de la columna, y lo vergonzoso de las soluciones que le dan en dicho estamento o sus centros. En palabras de ella misma: "se desharán de todos los viejillos..." -y así reducirán gastos, se sobreentendía- Pues eso, Mengheles de turno, no os reprimáis. Total, entre viejillos y viejones os puede salir una buena cantidad que recortar. y abaratáis costes.